Los últimos dos bombazos tienen forma de reencuentro. El Gobernador
reaparece ante su público en el “show de los gladiadores” (o el circo de
los horrores, según se mire) intentando aparentar fragilidad para que
lo que va a hacer a continuación parezca incluso justificado. Y es que
es un psicópata de libro: es inteligente, astuto, intenta racionalizarlo
todo, hipócrita, sin remordimientos, es antisocial sin tener motivo
para ello, es egocéntrico y un gran seductor. ¿Os suena de algo? Después
de dramatizar como nunca la situación, saca a la palestra a Merle,
tachándolo de traidor. Lo mejor viene cuando trata de enfrentarlo a uno
de los “terroristas” (palabras textuales) que han intentado infiltrarse
en Woodbury: Daryl Dixon. SÉPTIMO BOMBAZO.

El público pide a gritos la muerte de ambos hermanos ante la mirada
de una Andrea que no entiende nada y que comienza a atar cabos (o, al
menos, eso parece). Es decir, Daryl se reencuentra al mismo tiempo con
su hermano y con su amiga Andrea, a la que ya daba por muerta (OCTAVO
BOMBAZO).
El Gobernador sentencia, con una sonrisa en los labios: “¿querías a
tu hermano? Pues ya lo tienes”. Milton aparece a lo lejos reflexivo
rodeado por una vorágine de humanos convertidos en animales salvajes,
ávidos de sangre humana.
Ocho bombazos, que reflejan los 8 grandes capítulos que
hemos disfrutado en esta primera mitad de temporada y, cómo no, los 8
nuevos capítulos que se avecinan tras los nuevos acontecimientos que
acabamos de presenciar. ¿Abrirá los ojos Andrea ante la crueldad de
Philip? ¿Pelearán los hermanos Dixon entre sí para mantenerse con vida?
¿Atacará el Gobernador la prisión tal y como ha planeado? ¿Qué pensará
Rick de los nuevos habitantes de la prisión? ¿Volverá a incorporarse a
su antiguo grupo Andrea? ¿Qué pasará con Merle? ¿Y con Michonne? Todos
estos y muchos más interrogantes serán desvelados a partir del 10 de
febrero.